31 Enero 2006
Ayer conversábamos con M acerca de la poesía. Acerca de lo que la gente piensa de ella, de en lo que la gente piensa que consiste ella. E instantaneamente uno piensa en la complejidad de la poesía...es realmente compleja.
Sin embargo, hay algunos poetas que por lo gastado de sus nombres no se los visita tan a menudo, o se los tacha de "cursis"...
Un profesor en la facultad dijo una vez que la palabra "palangana" no era poética y sin embargo yo pensé: quién podría ser capáz de hacer poesía con esa palabra? de incluirla entre sus versos?
Walking around
Sucede que me canso de ser hombre.
Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
navegando en un agua de origen y ceniza.
El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
sólo quiero no ver establecimientos ni jardines,
ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.
Sucede que me canso de mis pies y mis uñas
y mi pelo y mi sombra.
Sucede que me canso de ser hombre.
Sin embargo sería delicioso
asustar a un notario con un lirio cortado
o dar muerte a una monja con un golpe de oreja.
Sería bello
ir por las calles con un cuchillo verde
y dando gritos hasta morir de frío.
No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas,
vacilante, extendido, tiritando de sueño,
hacia abajo, en las tapias mojadas de la tierra,
absorbiendo y pensando, comiendo cada día.
No quiero para mí tantas desgracias.
No quiero continuar de raíz y de tumba,
de subterráneo solo, de bodega con muertos
ateridos, muriéndose de pena
Por eso el día lunes arde como el petróleo
cuando me ve llegar con mi cara de cárcel,
y aúlla en su transcurso como una rueda herida,
y da pasos de sangre caliente hacia la noche.
Y me empuja a ciertos rincones, a ciertas casas húmedas,
a hospitales donde los huesos salen por la ventana,
a ciertas zapaterías con olor a vinagre,
a calles espantosas como grietas.
Hay pájaros de color azufre y horribles intestinos
colgando de las puertas de las casas que odio,
hay dentaduras olvidadas en una cafetera,
hay espejos
que debieran haber llorado de vergüenza y espanto,
hay paraguas en todas partes, y venenos, y ombligos.
Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos,
con furia, con olvido,
paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia,
y patios donde hay ropas colgadas de un alambre:
calzoncillos, toallas y camisas
que lloran lentas lágrimas sucias
PABLO NERUDA
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31 Enero 2006
rápido.
"Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.
¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.
Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: “qué calor hace”, “dame agua”, “¿sabes manejar?”, “se hizo de noche”... Entre las gentes, a un lado a tus gentes y las mías, te he dicho “ya es tarde”, y tú sabias que decía “te quiero”.)
Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que tú quieras: guárdalo, acarícialo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón."
Jaime Sabines
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31 Enero 2006
Extraño mi pelo largo. Extraño sentirlo posado en mi codo, extraño ver sus puntas dispares y descoloridas sobre mis pechos. Ayer pensaba en el tiempo que tengo que esperar para que vuelva a crecer...calculo que será un año. Y pienso: un año...la pucha...pueden pasar tantas cosas. Parece que el pelo representa la sexualidad y la fertilidad. Es increíble pero el psicoanálisis no nos da un minuto de respiro. Sospecho que esta tampoco será mi semana. Ayer me dijeron: paciencia. Y yo contesté: estoy cansada de esperar.
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30 Enero 2006
Codos
Abrió el diario y comenzó a leer los anuncios de departamentos. Sólo por curiosidad. Se sentía a gusto con el suyo.
Las ventanas estaban abiertas de par en par. El ventilador funcionaba a velocidad máxima y emitía un sonido engorroso, como aquél que anuncia una muerte cercana.
Su mano yacía inmóvil junto al vaso de agua que, apoyado en la esquina del diario, impedía el abrupto movimiento de las hojas.
El tiempo transcurría con furiosa lentitud.
Miró el reloj. Eran las once de la noche y hacía tanto calor que agarró los cigarrillos y salió a la calle.
Desde que se había mudado sola, había dejado de frecuentar los bares; allí estaba cómoda. Es una extraña compañía cargada de ausencias; soledad entumecida.
El salón estaba prácticamente vacío. Sólo había un hombre con una gastada camisa escocesa. Sus codos estaban apoyados en la mesa y su mirada gélida estaba fija en el semáforo de la esquina.
Durante el día, esta esquina era una de las más transitadas del barrio. De noche, poseía una existencia vidriosa.
En la radio sonaba un bolero, de aquellos que nos recuerdan a nuestra niñez, al cálido despertar de un fin de semana, a los padres leyendo el diario en algún sillón verde, mientras en la tele el violento ruido de un motor recibe a la mañana de un domingo.
Todo era distinto entonces.
De repente recordó el pasaje de un poema que reza “Poco importa poco amor o poca vida, no es tan malo” y se quedó pensando en aquellas palabras, largo tiempo. Era una lástima que el hombre de la camisa escocesa las desconociera por completo, ya que seguramente el también solo había nacido para observar paredes.
Mientras contemplaba aquella figura cansada, aquel cuello arrugado, sucio, la mano sosteniendo con fuerza el vaso casi vacío, la idea de “poco amor poca vida” cada vez cobraba más fuerza y concluía: no es tan malo.
Desde su lugar podía oír el ruido metálico de la vajilla acomodándose en la barra. De los mil y un cortados que habían sido consumidos por gente como ella.
Se levantó y caminó hacia la única mesa ocupada. Se sentó y ordenó otro café. El hombre la miró. Sus ojos eran negros, fuertes.
Usted nació para observar paredes – le dijo.
Él Volvió a mirar el semáforo. Su comentario no le había molestado, podía verlo en su cara.
El mozo le sirvió otro cortado. Volvió a abrir el diario y a mirar departamentos. Señaló algunos que le habían gustado.
Ya corría más viento en la calle; pidió la cuenta y salió del bar. Desde afuera volvió a mirar una vez más hacia adentro, volvió a percibir esa existencia vidriosa, onírica.
Se quedó parada un minuto. No estaba triste.
Encendió un cigarrillo y emprendió el regreso. Mientras caminaba miraba las baldosas quebradas violentarse a sus pasos. Un hilo de agua corría desde la vereda hacia la calle. Recordó nuevamente aquella figura cansada sosteniendo la vida en sus codos.
Aspiró la última bocanada de humo y arrojó el cigarrillo. Miró hacia atrás por última vez. El sujeto seguía sentado. Todavía podía ver la tasa sucia de café que ella había usado, junto al vaso vacío.
Pensó en la gente, en la que no estaba en el bar. Pensó que al final todos robamos rosas de las avenidas de la muerte. Sonrió y siguió caminando.
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30 Enero 2006
Sin embargo, me es imposible escapar a su dolorosa belleza y a su terrible espanto.
He aquí, sus letras,s u pintura...su dolor

Qué es su espejo sin ella? esa grisácea nada
que queda en un estanque privado del rostro de la luna.
Su vestido sin ella? el inquieto espacio vacío
tras el paso de la luna entre las rotas nubes
Sus caminos sin ella? El oscilar prescrito de los días
usurpado por noche desolada. Su cama sin ella?
Ay de mí, no más que lágrimas por gracia del amor
y olvido helado de la noche y el día
Y qué será mi corazón sin ella? Ah, pobre corazón,
¿qué palabra te queda antes de quedar mudo?
caminante de caminos desnudos y helados,
De pendientes y abruptos senderos, eso eres sin ella,
donde la inmensa nube, contrapunto del inmenso bosque,
proyecta doblada oscuridad sobre la trabajosa pendiente.
Dante Gabriel Rossetti (1871)
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30 Enero 2006
Nunca consideré a Bukowski como un buen escritor. De hecho, me molestaba cualquier cosa que tenga que ver con la actitud bukoskiana, detestaba a cualquier persona que intentara encarnarla. Si no como escritor en prosa, mucho menos como poeta.
Hace unos años me encontré con un poema que reza "Oigo incluso como ríen las montañas..." y la piel comenzó a arder.
Acá les regalo, lo que ocnsidero, uno de los mejores poemas de mi poemario...Charles Bukowski, "Culminación del dolor"
Oigo incluso como ríen
las montañas
arriba y abajo de sus azules laderas
y abajo en el agua
los peces lloran
y toda el agua
son sus lágrimas.
Oigo el agua
las noches que consumo bebiendo
y la tristeza se hace tan grande
que la oigo en mi reloj
se vuelve perillas en la cómoda,
se vuelve papel sobre el suelo,
se vuelve calzador,
ticket de la lavandería,
se vuelve humo de cigarrillo
escalando un templo de oscuras enredaderas...
Poco importa
poco amor
o poca vida
no es tan malo.
Lo que cuenta
es observar las paredes
yo nací para eso.
Nací para robar rosas de las avenidas de la muerte
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30 Enero 2006
Bueno, nada. Evidentemente no estoy preparada para el gran cambio. Lo bueno de que la otra persona desconozca que está asistiendo a una cita, es que no se siente la presión de cita. Sale mal? sale mal. punto.
Con el nuevo corte de pelo me estoy llevando mejor, solo un poco.
Pude darme cuenta de que lo que me está costando es encontrar un equilibrio. El equilibrio me cuesta.
Ayer pensaba que em problema es aquél límite que separa la tolerancia de la intransigencia. La gente es demasiado tolerante y lo considera una virtud. ja. Bueno, no lo es. Hay que ser un poco intransigente.
pero ahora me toca relajarme, entonces se me ocurre poner un CD y empezar a pensar en esta nueva semana, en cómo resultará, preguntarme si hablaré con aquél culpable de mi trágico desenlace capilar.
No sé relacionarme con los hombres. Pero a partir de esta semana voy a relajarme. Por supuesto que el pelo no ayuda, claro.
Así que mi "Leit motiv" de esta semana será la "relajación" ante todo. Por ejemplo, mi compañera se trajo hoy unos zapatos que, por el mal gusto ya son una falta de repeto. Éste suceso en otro momento de mi vida me hubiera laterado los nervios, me hubiera tirado para atrás le día -ya que no sólo son sandallias, tienen como una imitación de contirón blanco en el empeine- no sé si pueden darse una idea. Hoy pienso: le gustan? me parece perfecto. Y ya no me afecta.
servido por novaymedice
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27 Enero 2006
Me estaba por ir, relamente estaba por irme. pero no puedo hacerlo sin pedirles encarecidamente que escuchen la guitarra y el teclado de "From the beginning", Emerson, Lake & Palmer.
Por favor, Amelia, sé que la música no te gusta. NO TE GUSTA. no se trata de gustos...haceme el favor...si me habrá salvado la vida ese pequeño discman haciendo de equipo, rodeado de cables.
servido por novaymedice
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